¿DÓNDE OCURRE HOY LA VIDA DE NUESTROS PUEBLOS?

Cuando comenzamos la primera acción del proyecto «Revalorizar lo rural mediante experiencias de intercambio» lanzamos una pregunta aparentemente sencilla: ¿Qué lugares hacen pueblo?

Esperábamos recibir fotografías de plazas, fuentes, lavaderos, escuelas o caminos. Y así fue. Durante las últimas semanas hemos recopilado imágenes procedentes de diferentes municipios del Parque Natural de la Sierra de Espadán que muestran esos lugares donde transcurría buena parte de la vida cotidiana.

Fuente de Allá, Villamalur. Foto cedida por Darío Fornás

Sin embargo, el segundo taller del proyecto, celebrado el pasado 11 de julio en Algimia de Almonacid, nos llevó a otra pregunta que quizá resulte todavía más interesante:

¿Dónde ocurre hoy la vida de nuestros pueblos?

Las fotografías fueron el punto de partida, pero la conversación enseguida se desplazó hacia el presente. Al proyectar imágenes de seis municipios distintos apareció un patrón común. Casi todos los pueblos conservaban en su memoria los mismos escenarios: el lavadero, la fuente, el horno, la plaza, la escuela, los caminos que comunicaban unos pueblos con otros. Cuando se proyectaba la foto de un lavadero todo el mundo tenía alguna historia del de su pueblo y se compartieron recuerdos sobre los paseos que se hacen de un pueblo a otro para conocer a gente diferente o para disfrutar de las fiestas vecinas. Los lugares eran diferentes, pero comparten algo: eran espacios donde la gente coincidía.

Taller 2. Algimia de Almonacid. Espacios de uso comunitario

Las personas no coincidían siempre de una manera consciente. Los encuentros de integraban en parte de la vida cotidiana. Había que ir a por agua, lavar la ropa, llevar el grano al molino o recorrer un camino para visitar otro pueblo. Y en ese contexto las charlas surgían mientras se lavaba o se iba hacia el molino o hacia la huerta, sin necesidad de organizar una actividad específica.

Hoy muchas de esas funciones han desaparecido, se han transformado o se desarrollan en otros lugares. La sociedad cambia, aparecen nuevas necesidades, mejoran los servicios y cambian también nuestros hábitos. Sería difícil sostener que cualquier tiempo pasado fue mejor. De hecho, muchos de esos cambios han supuesto avances evidentes en la calidad de vida.

Taller 2 en Algimia de Almonacid. Lugares de espacio comunitario

Pero eso no impide que nos hagamos una pregunta: ¿qué espacios cumplen hoy esa función de encuentro?

Durante el taller aparecieron respuestas muy distintas. Para algunas personas son las asociaciones culturales o deportivas. Para otras, el bar del pueblo, el colegio, el mercado, una ruta senderista organizada o las fiestas patronales. También hubo quien señaló que muchos encuentros ya no suceden en un lugar físico, sino a través de grupos de mensajería o redes sociales.

Quizá no exista una única respuesta. Y precisamente ahí reside el interés de la pregunta. Porque los espacios no son importantes únicamente por su valor arquitectónico o histórico. También lo son por los contactos que hacen posible. Un lavadero no era solo un lavadero. Una plaza no era únicamente un espacio urbano. Eran lugares donde se intercambiaban noticias, se resolvían problemas, se conocían personas nuevas o simplemente se compartía el tiempo. Cuando esos espacios cambian, también cambian —aunque no necesariamente desaparecen— las formas de relacionarnos.

Taller 2 en Algimia de Almonacid. Lugares de espacio comunitario

Una de las conclusiones más interesantes del encuentro fue comprobar que esta conversación despertaba interés más allá de Algimia de Almonacid. Participaron personas de diferentes generaciones y representantes de asociaciones de Artana, Matet, Vall de Almonacid, Villamalur y Tales. Josep Herrero, de la asociación Artanapèdia puso en común que en la web de su proyecto existe un archivo exhaustivo y bien organizado de fotos antiguas cedidas por familias de Artana. Y José María Pérez, cronista de Vall de Almonacid, comentó que existe un grupo de trabajo en su pueblo que se ha encargado de recopilar los recuerdos de su pueblo en un archivo local. De Algimia de Almonacid, tanto Inés Blay, como Antonio Martín, nos compartieron parte de su archivo personal y nos contaron anécdotas de sus fotos y Darío Fornás, de Recupera Villamalur compartió con nosotros fotos de su pueblo. Una de ellas, que refleja especialmente el espíritu de este taller, era la foto de una boda “autogestionada”, realizada con la ayuda de todo el pueblo, compartiendo tanto menaje de diferentes familias como el cocinado del “banquete”nupcial. Queda claro, por tanto, que existe mucho material bien conservado al que puede ser interesante volver cuando ampliemos la temática del archivo colectivo.

Boda «autogestionada» en Villamalur. foto cedida por Darío Fornàs

Y quizá ese sea éste uno de los aspectos menos visibles, pero más valiosos, del proyecto. Las fotografías son importantes, pero también lo son las conversaciones que provocan. Durante la mañana surgieron contactos entre asociaciones, se compartieron experiencias desarrolladas en otros municipios y aparecieron ideas para futuras colaboraciones. El archivo colectivo que estamos construyendo no reúne únicamente imágenes; también está creando nuevas conexiones entre personas que comparten un mismo territorio.

Por eso, más que buscar respuestas cerradas, nos gustaría seguir ampliando esta conversación.

¿Dónde ocurre hoy la vida de tu pueblo?

¿Existe todavía un lugar donde las personas coinciden de manera espontánea? ¿Son ahora las asociaciones quienes desempeñan ese papel? ¿Han surgido nuevos espacios que hace unas décadas no existían? ¿O crees que esa función se ha dispersado entre muchos lugares distintos?

Nos encantará leer vuestras respuestas.

Mientras tanto, el proyecto continúa abierto. El formulario para aportar fotografías y recuerdos permanecerá disponible hasta la primera semana de septiembre. Antes de esa fecha presentaremos un primer avance del archivo colectivo en la Mostra de Productes d’Eslida, los días 15 y 16 de agosto. Después, el trabajo continuará en Suera, donde el XXIII Encuentro de los Pueblos del parque natural acogerá un nuevo taller participativo.

No querremos dejar de agradecer las facilidades que de la Asociación de Mujeres Valle del Azud nos ha brindado prestándonos su local, al Ayuntamiento de Algimia de Almonacid por ayudar en la difusión del taller  y la dinamización de la jornada por parte de Greg, Sandra, David, Lorena y Darío, miembros del Grupo Motor Territori Espadà, que participan activamente en el desarrollo de las diferentes acciones del proyecto.

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